11/4/08

Abocetar las páginas


Siempre hemos sido de la idea de que es mejor abocetar una maqueta en un papel antes de lanzarse al teclado y meterle mano en Quark o Indesign. A propósito de esta idea, traducimos un interesante post que Mark Porter (director de arte de The Guardian) escribe en su blog.

Dibujar y abocetar
En las últimas semanas he tenido el privilegio de participar en reuniones de primera en 'O Estado de Sao Paulo' en Brasil y 'The New York Times'. Aunque disienten en proporción y seriedad — la reunión del NYT es lo más parecido a asistir a una sesión del Tribunal Supremo — estas reuniones son más o menos lo mismo en todas partes del mundo, y en la mayoría de los casos sacan en limpio el mismo resultado; el debate se resume en el boceto de un director de arte en una hoja cuadriculada. Para mí esto suena a arcaísmo encantador; de algún tiempo a esta parte la primera página de The Guardian ha sido ensamblada directamente en pantalla. Hay razones por las que este sistema nos funciona a nosotros pero no a O Estado o el Times; The Guardian tiene una cuadrícula de cinco columnas que limita el número de configuraciones posibles, y hacemos nuestras páginas en una versión de InDesign hecha a medida que es rapidísimo y flexible comparado con el sistema CCI de NYT.

Pero viendo estos esquemas hechos a mano me puse a pensar acerca de cuántos bocetos he hecho en mi vida. Bosquejar una idea en papel antes de sentarse al Macintosh es una disciplina que suelo considerar de suma importancia. Cuándo trabajé en Colors con el gran Tibor Kalman, una idea experimentaba varios esbozos antes de montarse en página. Tibor usualmente comenzaba con uno de sus garabatos amorfos en rotulador negro en una hoja en blanco de A4. Luego editábamos las imágenes y bosquejábamos una versión más precisa con interpretaciones reconocibles de imágenes, lo que se convertía en una plantilla para el montaje de la página. Por supuesto, la historia se desarrollaba y crecía también en pantalla, pero lo que quiero decir es que la idea visual experimentaba al menos dos etapas de refinamiento antes de que tocásemos el teclado.

Cuando repasé algunos viejos cuadernos de apuntes me encontré con que esbozaba regularmente trazados e ideas, y me parece recordar que volví loco a mi equipo buscando a que correspondían. Por supuesto que todavía esbozo, pero menos de lo que acostumbraba, y cuándo lo hago raramente trabajo ideas hasta el final llegando a una conclusión, sólo intento capturar pensamientos en papel antes de que desaparezcan.

¿Esto tiene importancia? Pienso que probablemente sí. Cuando uno dibuja un montón, la conexión del cerebro a la pluma se hace tan instintiva que pasa por encima de la mente consciente, y las ideas apropiadas para la página fluyen. Sospecho que hay algo en la pantalla y el ratón que hace exactamente lo contrario, impidiendo el flujo y dejando a la máquina dirigir el pensamiento. También creo que los esbozos de la pantalla se ven desde un punto de vista tan positivo que pueden tentarnos a afilar y pulir cada idea — buena o mala — hasta el final, lo que nos hace gastar un montón de tiempo y energía. Hay otras formas; hay un gran diseñador en The Guardian que ha desarrollado un método de dibujo en el Macintosh usando la página como un panel, ensamblar elementos de tipos y color y las imágenes que eventualmente pueden acabar en diseños definitivos. Me pregunto si los jóvenes diseñadores que han crecido sumergidos en la tecnología hacen esto de manera natural, y quizá tan productivamente como mi generación lo hace con el papel. Ahora me doy cuenta de que para mí al menos, el dibujo es una parte esencial del proceso creativo, y definitivamente readquiero el hábito.

3 comentarios:

Mario Benito dijo...

Supongo que todo esto tiene más que ver con la manera en que cada uno comenzó a dibujar páginas y a crear "estrategias" personales para enfrentarse a ello. Todos aquellos a los que conozco que comenzaron maquetando "a mano" en papel, antes de los ordenadores, sostienen que son mucho más libres sobre el papel y que una pantalla les condiciona. Mientras que para los que lo hicimos en un ordenador las infinitas posibilidades de crear páginas y modificarlas viendo el resultado al momento son una ventaja a la que no se debe ni podemos renunciar.
Un saludo

Joan Pons dijo...

Diseñar diréctamente sobre ordenador sí puede resultar una ventaja práctica, pero no deja de ser otra herramienta más, y no hay que abusar de ella. El ordenador personal ofrece tantas posibilidades que sentarse en frenta a él sin una idea clara puede resultar un caos. Por eso creo que el esbozo es esencial.
En mi primer trimestre de estudios de diseño gráfico, nos prohibieron el uso de las computadoras, todo tenía que ser a mano, mediante fotocopias, o mediante cualquier otra técnica. Me hizo entender que no todo está en la pantalla, me alegro mucho que mis profesores tomasen esta dirección.

Javier Suárez dijo...

En mi opinión, ahora que las máquinas son rápidas y los programas lo bastante potentes, dibujar en el papel sólo es útil si no se domina realmente el ordenador.
En la actualidad yo no "pienso" una página y luego la diseño, sino que la hacemos en tiempo real entre los tres: La propia página, el ordenador y yo.

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